Hoy por la mañana cumplí por fin mi sueño de niña ir al programa de Chabelo, que veía desde pequeña, aun recuerdo como cada domingo nos levantabamos mi hermano y yo a las 7 de la mañana, entrabamos al cuarto de mis papas y prendiamos la tele para ver a Chabelo(pobres de mis padres lo que tenían que aguantarnos).

Anque debo reconocer que en los último años ya casí no veo el programa completo, a veces solo veo partes o en ocasiones ni lo veo, sin embargo no puedo negar que aun me agrada, en fin que hace unos meses supe que Chabelo tenía una página en internet y ahí puedes solicitar los pases para ir a su programa, por lo que me decidí, me inscribí y solicite mis pases, los cuales llegaron el mes pasado, eran 5 pases para la grabación del programa que será transmitido la próxima semana, así que invite a mi madre y a mis tres primos (Armando, Alberto y Diego).

Hoy por la mañana la aventura comenzó, los pases decía que era a las 11:30 AM, pero que teníamos que estar una hora antes, pues resulta que mi familia insistio que sería mejor llegar desde temprano, además de que mi tío Armando nos llevaría a las instalaciones de Televisa San Angel, por lo que decidí no llevar a Fernanda y la deje en casa al cuidado de su papá, en fin que me levante a las 5 de la mañana pues quedamos de salir de casa de mi abuela a las 6 de la mañana, llegamos a las 7 de la mañana y con la sorpresa de que en efecto tienes que llegar una hora antes pues el programa se graba en dos sesiones con dos grupos de público diferente, en fin que estuvimos afuera sentados (gracias a que alquilamos unos bancos para sentarnos y que nos costaron .00 pesotes)esperando pacientemente, si es que se le puede llamar de alguna forma, entramos a las 11:00 AM, y pues no tuvimos la suerte de participar en ningún concurso, no ganamos nada en las rifas, pero de verdad que no me arrepiento de ir, el solo hecho de estar ahí, participar en el ambiente tan bonito que hubo, pero sobre todo durante 3 horas que duro la grabación y tuve la oportunidad de ver a Chabelo el niño más grande, el amigo de todos los niños, nuestro cuate, me regalo los mejores momentos de mi infancia y de mi vida, por un momento me sentí transportada a aquella época en que me compraba mis chicles en la escuela y me ponía a practicar una y otra vez como inflar la bomba más grande con la esperanza de que en mis vacaciones a la Ciudad de México pudiera ir a ver a Chabelo y participar y ganarme una bicicleta, hoy el mejor regalo que su programa me dio fueron todos aquellos recuerdos y sobre todo sentir que volvía a tener 10 años una vez más.